viernes, 30 de diciembre de 2011
2012, la promesa de un nuevo mundo
Esto de las profecías y sus sentencias siempre tiene un toque de metafísica que a muchos les parece poco serio. Sin embargo, creo que los acontecimientos recientes nos muestran que este "cambio de conciencia universal" tiene mucho de sustento y poco de fantasía.
Comencemos por el tema ya tocado en este blog de las protestas ampliamente extendidas por el mundo este 2011. Su principal objetivo fue la denuncia de la gran acumulación de capital en muy pocas manos (en Occidente) y el cambio político (en Medio Oriente). A mi parecer, estos dos móviles sociales no se agotan con el año, pues ambos siguen vigentes. Ni el capitalismo financiero ha sido regulado por las grandes economías, ni han terminado por caer todos los regímenes autoritarios del mundo árabe. Me parece muy clareo que el propósito de cambiar el sistema político y económico es un "cambio de conciencia".
En los ámbitos culturales, también hay señales claras de este cambio de conciencia. Hay considerables signos sobre la crisis del sistema de "cultura como mercancía", ampliamente analizado por autores como García Canclini, Yúdice o Rapaille. La industria disquera está en franca decadencia, la industria editorial ha hablado cada vez con mayor fuerza sobre el e-book y la industria cinematográfica no sabe cómo contrarestar los efectos de sitios como Netflix.
En el primer caso, la venta de discos ha sido la más baja desde 1973, pero, en contraparte, la descarga de sencillos está en un alza exponencial. Claro, esto último no se traduce necesariamente en ventas, pues existen los modelos de descargas gratuitas legales. Para el segundo caso de la industria, hay datos que muestran que más del 60% de las ventas de las casas editoriales se hacen vía Internet. Al igual que en el caso anterior, esto no necesariamente habla de libros electrónicos, pues también hay una amplia venta de libros impresos por Internet. En cuanto al cine, los datos también son contundentes: las ventas de DVD han caído entre 30 y 50% en los últimos años. A lo anterior, habría que sumar el creciente número de productores tanto de música, literatura y video que son sus propios agentes gracias a las herramientas digitales. Esto también nos habla de un "cambio de conciencia" en la forma de hacer, distribuir y consumir cultura en el mundo.
Quizá el 2012 sea el año del cambio de conciencia total: el fin del capitalismo tal como lo conocemos, el fin de las dictaduras totalitarias tal como las conocemos, y la consolidación de un modelo de autogestión cultural digital. Quizá me pregunten qué hay después del capitalismo y el totalitarismo y modelo Disney de capitalismo cultural. No lo sé ni tampoco quiero jugar a la predicción marxista (el gran error de tan erudito autor). Soy un optimista que todo cambio termina por ser mejor. Una uva de mis deseos de año nuevo va para este mundo con sus nuevos modelos político, económico y particularmente, el cultural.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Mariachi Rock-o: una expresión posmoderna de lo mexicano
Las ideas de Baudrillard bien pueden reforzarse con las ideas de Gilles Lipovetsky sobre las nuevas formas de individualización y personalización en la posmodernidad. Particularmente para este trabajo, nos interesa su idea sobre la estetización del individuo, a partir del resurgimiento de dos mitos: Eros, el amor seductor; y Narciso, el amor a sí mismo. Ambas nociones son ampliamente necesarias para la concepción del individuo posmoderno, que se construye a sí mismo a partir de amor propio y amor seductor. Esta construcción erótico-narcisista es palpable a partir del fenómeno de la moda, asunto altamente efímero y frívolo, pero indispensable para la vida en la era posmoderna (Lipovetsky, 2007). Sin embargo, el autor se mantiene optimista al respecto; concede que la época también contiene una nueva idea de la ética, donde hay una consideración por la otredad para la propia subsistencia. Esta noción ética lipovetskiana está fuertemente relacionada con la del “consumo ético” plantada por Zizek, donde el individuo, altamente consumista, prefiere consumir aquello que se diga benéfico para el planeta o algún grupo desfavorecido en el mundo (Zizek, 2010).
sábado, 14 de noviembre de 2009
AC/DC, el gran icono del rock
Sin duda, esta banda australiana se inscribe entre los grandes hitos del rock. Desde hace 36 años, los hermanos Angus y Malcolm Young han configurado sólidamente con AC/DC el rock como espectáculo. Lo que pudimos ver los roqueros de la Ciudad de México el pasado jueves 12 de noviembre en el Foro Sol fue un concierto minuciosamente planeado y ejecutado.
Si bien para algunos podrá parecer ridículo que un hombre de 55 años se vista como colegial y luego se desnude en escena mostrándonos sus choncitos (que, por cierto, ese fui mi souvenir-fetiche de este concierto) con el logotipo de su grupo, toda la parafernalia del acto musical de AC/DC se inscribe dentro de esos clichés que hacen del rock toda una forma de estar-en-el-mundo.
Pienso también en los que consideran al rock como una música fresca, auténtica, sin tapujos y sin concesiones, también les podrá parecer desvirtuado que Brian Johnson siga usando su boina y la pseudogreña que lo ha caracterizado. Un concierto tan cuidado ya no les parece ni fresco ni auténtico. No olvidemos que desde sus inicios, el rock es también dominio de un escenario, y los leifmotifs como los citados de Angus y Brian se inscriben sin lugar a dudas entre los más representativos del rock en esa parte escénica. Además, dichos ritos nacieron con esa intención de ser auténtico y original. Un cantante de música popular no se permite vestirse así y desnudarse por el puro desmadre de hacerlo, pues sin duda la estética corporal no es una virtud de Angus Young.
AC/DC no es sólo el show y la escena. Recordemos el gran talento que tiene Angus como guitarrista, mismo que lo coloca entre los más importantes según muchas de las listas especializadas. Lo vimos y lo escuchamos; sus licks a una mano son envidiables para cualquiera que pretenda crear sonidos con una tripona de seis cuerdas.
Una reflexión más sobre estos legendarios roqueros: sus letras. Están muy lejos de ser poesía, no se acercan ni tantito al mito de las letras profundas creado por Jim Morrison; mas es claro en sus textos una constante temática a lo largo de los años. AC/DC no habla de otra cosa que no sea sexo y rocanrol. Y aún en las poesías de Morrison, aún cuando Lennon le quiso "tomar la mano", el rock siempre ha estado lleno de sexo. Y sobre la autoalabanza, me parece que las mejores odas al rock hechas por el rock son de AC/DC: "for those about to rock, we salute you!!!"
Rucos, estereotipados y predecibles por una parte; influyentes, grandilocuentes y dionisíacos por otra; México y AC/DC rehicieron la gran comunión roquera en esta semana. El tráfico valió la pena, sin duda.
lunes, 14 de mayo de 2007
¡¡¡Música, maestro!!!
En México, este 15 de mayo conmemoramos el Día del Maestro. Los niños faltan a clases, las escuelas organizan grandes convites con banquete, rifas, regalos y un grupo versátil de música para amenizar el festín. A la voz de “¡Música, maestro!”, el grupo comienza a ejecutar las bellas melodías que el pópulo gusta de bailar en cualquier tipo de festejos.
Pero, detengámonos un poco. Hemos dicho “¡Música, maestro!”. ¿No que era la celebración de los maestros? ¿El músico es o no es maestro? ¿Por qué llamamos maestro al músico, si no enseña nada (o sí)? Pues este espacio propone que reflexionemos sobre la íntima y extraña relación que guardan estas dos palabras: “¡Música, maestro!”
Estamos tan acostumbrados en pensar en la música como el arte que se expresa a través del sonido que ya ni siquiera se nos cruza por la mente la posibilidad de cuestionar esta idea. Sin embargo, originalmente, la música no era solo sonido, sino era todo el arte en sí mismo. La etimología griega alude a su carácter integral, pues representa la suma de todas las artes patrocinadas por el coro de las Musas bajo la protección de Apolo. El sufijo griego “ike” simplemente nos dice “referente a”; como la física es “referente a los cuerpos” o la ética “referente a la personalidad”, la música es lo “referente a las Musas”, diosas inspiradoras de poesía, artes y ciencia. Los griegos “cantaban” su poesía (arte tradicionalmente vinculada a la necesidad de una “musa inspiradora”) con ayuda de la lira, y es de ahí que ahora vinculamos la idea de música con el arte de expresar algo bello con sonidos.
En cuanto a “maestro”, también asumimos un sentido que no fue el original. Magistere quiere decir “el que se para más alto” y es el opuesto de ministere. Así, el “maestro” es el que tiene más méritos para pararse en lo alto de entre sus pares. Eran sus conocimientos o habilidades los que le permitían al “maestro” pararse por encima de los demás. Esa misma capacidad a la que estamos haciendo alusión le da la facultad moral de enseñar a los demás, a los aprendices del oficio, de ahí su moderno emparejamiento con la idea de profesor, “el que profesa”, el que dice algo importante.
Hasta aquí logramos entender el sentido original de los términos, pero ahí no hay relación para formar el “¡música, maestro!”. El poeta de la lira no necesariamente enseña a los demás, ni tiene algo qué decir, sino solo sentimientos que expresar a través de la más abstracta de las artes.
Es altamente posible que la unión de ambos términos se diese hasta el Renacimiento, cuando las artes fueron señal de habilidad y conocimiento, adjudicándosele el término “maestro” al artista capaz de desarrollar obras insólitas (léase los Miguel Ángel y Rafael (no confundir con las Tortugas Ninja, por favor)). Los músicos, como artistas innovadores, también ganaron el mote de “maestro”, y fue en ese momento que se puede establecer un vínculo con su original sentido etimológico, pues esos grandes músicos y artistas se pararon “por encima” de los demás ante las grandes cortes nobiliarias de la pomposa Europa renacentista.
Ahí aparecen los Bach, Beethoven, Brahms, Mozart y otros músicos que fueron llamados “maestros” y que ahora hemos aplicado a los Sinatra, Lennon, Hendrix en el contexto anglófono y globalizador; o bien, los Pedro Vargas, Manzanero, Pérez Prado o José Alfredo en el contexto tropical mexicanizado. En el plano estrictamente musical, Manzanero no tendría comparación con Bach; pero en su contexto, ha hecho obras insólitas que le dan la posibilidad de erigirse por encima de sus pares, músicos mexicanos.
En estricto sentido, al grupo versátil del Día del Maestro no se le debería aplicar nuestra frase, pero en el mínimo sentido original, subimos al grupo a una tarima para que todos los vean al bailar. Se paran en lo alto y eso los hace “maestros”, como el profesor que sube al estrado a acallar batallas a cerbatana de pluma Bic todos los días del calendario escolar. Honor a ambos, pues no es nada sencillo subir y domesticar las masas. ¡Felicidades, maestros!
jueves, 10 de mayo de 2007
La madre de todos los roqueros
Han sido muchos los artistas, sobre todo pop, que han dedicado algunos versos para referirse a su mamá. George Michael en “Mother’s Pride” hablaba del orgullo de la mamá al enviar a su hijo a la guerra emulando las glorias y hazañas de su padre, ese gringuísimo cliché del belicismo fatuo y sin sentido. Madonna en “Mother and Father” recuerda los momentos felices con su madre hasta los cinco años, pues la canción narra su pérdida a esa corta edad para así comenzar una época difícil en la que su padre trató de guiarla y fracasó. Por su parte, Cindy Lauper en “Mother” juega con la palabra madre para evocar el origen de los Estados Unidos en su madre patria
En una actitud completamente distinta (y punk, sobre todo), Blink 182 se propone celebrar el Día de las Madres (“Mother’s Day”) tocando, mamando y fornicando; no sé a quién (tal vez quieran evocar a Gael y Diego en cierto filme de Cuarón). Esta canción puede considerarse un tanto cuanto “desafortunada” para dedicarla el día de hoy. Pero si de canciones roqueras dedicadas a la madre hemos de hablar, hay dos que destacan de sobremanera.
lunes, 30 de abril de 2007
¿Coachella Región 4?

La coincidencia temporal en 2007 motiva a la comparación entre los eventos. El lugar común y malinchista nos llevaría a pensar que el Vive es una copia tropicalizada de Coachella. Sin embargo, creo que hay elementos suficientes para no verlo así. En primer lugar, Vive Latino nació un año antes que Coachella (1998 y 1999, respectivamente), lo que nos hace pioneros. También habría que considerar su originalidad: Mientras Coachella es heredero de Woodstock y de Lollapallooza, su lucha es por lograr una identidad propia como festival y como generación; Vive Latino no trata de emular a Avándaro, por ejemplo, ni tampoco tiene necesidad de identificar generaciones, pues en su escenario han pasado desde grupos legendarios como El Tri hasta lo más “nuevo” como Allison o Jessy Bulbo, con sus respectivos públicos. El propósito no es generacional sino lingüístico y cultural.
Así que, al muy humilde juicio de este amigable pochteca, Vive Latino tiene un espíritu propio y original y no representa la “región
miércoles, 18 de abril de 2007
Virginia Tech, Jeremy y el rock
Mucho se comenta sobre la facilidad con la que se puede conseguir un arma, las endebles medidas de seguridad en los centros educativos, la necesidad de cambiar las leyes para permitir a los maestros (por lo menos) portar armas en escuelas y universidades, la fragilidad emocional de las mentes juveniles y otra serie de reflexiones pertinentes.Sobre esta última, algunos grupos de derecha han vinculado históricamente estos desajustes mentales en jóvenes a su consumo de rock. Que si AC/DC es un nombre que invoca al anticristo, que si Judas Priest ha sido responsable del suicidio de un joven en Gran Bretaña, que si Marilyn Manson influyó en los asesinos del caso Columbine en Estados Unidos. Pero nadie reivindica lo que el rock ha hecho por denunciar estos problemas.
El mejor ejemplo es "Jeremy" de Pearl Jam. La letra denuncia uno de los primeros casos de violencia escolar en Estados Unidos. En 1991, en una escuela en las afueras de Dallas, Texas, un escolar se suicidó frente a sus compañeros de clase. El hecho ocupó un lugar importante en los noticieros y periódicos de Estados Unidos, y con la distancia que otorgan los años, puede decirse que fue el inicio del interés mediático en esta nueva forma de violencia, según lo relata Carlos Sierralta en su ensayo "Reflexiones en torno al discurso antiurbano de Pearl Jam" (www.bifurcaciones.cl/
La denuncia del problema la hizo el rock de forma anticipada y ahora hay quien lo quiere hacer culpable. "Jeremy" se anticipó al problema, vio el inicio de un asunto que se convertiría, 16 años después, en un asunto que consterna a la comunidad internacional y que pone en entredicho el sistema de valores y libertades bajo el que se conduce la sociedad estadounidense. Bien lo decía Miguel Ríos: "el rock no tiene la culpa de lo que pasa aquí".
martes, 3 de abril de 2007
Korn y la sutil rudeza de recrear
En la época dorada de este programa vimos pasar grandes luminarias del rock, como Eric Clapton, Sting, R.E.M, Kiss, Alice In Chains, Nirvana, Bob Dylan, sólo por citar algunos. Sin embargo, en los años del naciente milenio hemos visto una franca decadencia del show, con menos de 20 presentaciones en 7 años, siendo lo único digno de reportar a casa los de R.E.M. (por segunda ocasión), Staind y Queens of the Stone Age (porque de mencionar a Alicia Keys y a Ricky Martin, probablemente me excomulguen del Sagrado Corazón del Chopo).
El último show acústico del mencionado canal versa sobre uno de los grupos de rock noventero cuyo sonido altamente sintético y procesado se antojaba complicado para llevarlo "a los orígenes". La presentación de Korn en MTV Unplugged es por mucho la más afortunada de las más recientes ante el grandísimo reto que implica llevar el tosco, rudo y electriquísimo sonido de la banda insignia del "nü-metal" a una instrumentación sin cables. Además, las apariciones de Robert Smith en "Make Me Bad" y la ya hasta radiable "Freak On A Leash" con Amy Lee; además de la versión Korn de "Creep" de Radiohead, le dan un sabor muy especial al concierto.
Por si esto no bastara, la instrumentación seleccionada para el evento fue muy bien pensada por Jonathan Davis, Munky y Fieldy y lograron adaptar canciones casi impensables en acústico como "Blind", "Got the Life" o "Twisted Transistor", utilizando trombones, chelos y percusiones para suplir un simple pedal multiefectos para guitarra o bajo.
Sin duda, Unplugged siempre se ha visto en el mundo del rock como un reto para la creatividad de los músicos. En el caso de Korn, no solo se exalta su capacidad para recrear su música, sino que incluso, pareciera tratarse de la punta de lanza del resurgimiento del afamado programa de conciertos acústicos.




